Cómo sobrevivir a la realización de un cortometraje en una asignatura universitaria
03/12/2025 | https://doi.org/10.63083/lamec.2025.88.jdc
El reto: ¿Alguna vez te has preguntado si sería posible introducir la realización de un cortometraje en una asignatura universitaria de una titulación que no sea un Grado en Comunicación, como por ejemplo el Grado en Estudios Ingleses? ¿Crees que es demasiado complicado, o que el asunto se te iría fácilmente de las manos?
No te voy a engañar, es complicado, pero no imposible, como lo demuestran los doce cortos que hemos desarrollado hasta la fecha (playlist con los que son públicos). Te voy a poner el caso del que realizamos en 2024, Come On In Now.
Fíjate que desde el principio utilizo el plural refiriéndome al alumnado y a mí, profesor de la asignatura Comunicación Literaria y Audiovisual en el Ámbito Anglosajón en la Universidad de La Rioja. La primera persona del plural es importante porque es difícil que el proyecto salga adelante si no hay una voluntad demostrada de que se está formando un equipo de realización audiovisual en todas sus facetas, desde la idea original hasta el diseño del cartel.
Primeros pasos creativos
Proporciono a cada estudiante un plan de acción en el que se detalla cada paso que se va a dar y la recompensa en forma de décimas de punto por cada tarea o entregable del proyecto.
El primer escollo consiste en decidir el tema. Puede provocar frustración y cansancio, nada más empezar, no dar con un tema con el que toda la clase esté de acuerdo. También hay que tener cuidado con temas que puedan resultar molestos para alguna persona. Aconsejo que se pregunte sobre esto individualmente, en privado, a cada miembro del equipo. La persona facilitadora suministrará esa información de manera discreta al grupo, sin mencionar el origen de los temas tabú. Para ayudar a escoger argumentos que resulten interesantes, se puede recurrir a noticias curiosas en medios de comunicación y redes sociales, realizando búsquedas por parejas que luego se pongan en común.
La labor de escribir los diálogos procuro dejarla para no más de tres personas fuera de las clases. Nos ha servido de gran ayuda realizar improvisaciones tipo role playing en grupos de dos o tres personas para dar ideas de qué podrían decir los personajes en pasajes clave de la trama.
Aunque las personas que se encarguen del guion realicen una primera versión que pueda parecer muy cerrada, recomiendo que se repase detalladamente cada frase y cada acción en el grupo para que la historia vuelva a ser una cuestión de todo el equipo.
Asumiendo responsabilidades (a veces escaqueándose)
Si no hay ninguna persona voluntaria para asumir la dirección, habría que realizar un sorteo. Si hay suficientes personas, mi propuesta habitual es excluir a guionistas de labores de dirección para que el equipo descubra claramente las muy diferentes tareas que suponen ambos puestos.
Es posible que a la hora de escribir el guion se tuviera en cuenta a alguna persona del equipo para un determinado papel actoral. Aun así, recomiendo que se realice un casting filmado y que se proyecte acto seguido, ya que la cámara a menudo revela sorpresas sobre lo que puede aportar cada persona a un personaje.
Para antes del rodaje, la persona al frente de la dirección debería haber elaborado un guion técnico. No dispusimos de uno en Come On In Now y eso produjo retrasos a la hora de planificar el rodaje de cada escena. Nos ayudó mucho una profesional que colaboró altruistamente, pero sólo disponía de tiempo el primer día de rodaje.
La filmación
Otro problema que se puede plantear desde el inicio del proyecto del corto es cuándo realizar la filmación. Mi consejo es acordar desde el principio dos fines de semana lo más cercanos posible, consecutivos si puede ser, aunque con la intención de rodar en un único día, por temas de continuidad o raccord. Es difícil disponer de todo el equipo humano todo el tiempo, así que conviene priorizar escenas y rodar primero las más dificultosas y que supongan más involucración de personal.
Para antes del rodaje, la persona al frente de la dirección debería haber elaborado un guion técnico. No dispusimos de uno en Come On In Now y eso produjo retrasos a la hora de planificar cada escena. Nos ayudó mucho una profesional que colaboró de manera altruista, pero sólo estuvo disponible el primer día.
Es muy probable que la mayoría del equipo nunca haya participado en una tarea semejante. Conviene dotar al inicio del rodaje de solemnidad y sobre todo de sentimiento de equipo. Suelo comenzar cada rodaje con todo el grupo cogiéndonos de las manos con los ojos cerrados, con guionistas rodeando a la directora, formando un círculo.
Hace falta mucha paciencia, sobre todo hasta que se consigue grabar la primera escena, ya que suele haber muchas dudas y hay que realizar abundantes preparativos.
Como profesor de la asignatura suelo asumir el papel de productor, facilitando lugares y equipos de filmación. En alguna ocasión he asumido la dirección, pero no lo recomiendo: se está tan pendiente de la creación de la película que se puede uno olvidar de que también se está evaluando una tarea de una asignatura.
The end… or not: la proyección final o el principio de un camino por certámenes
En el caso de Come On In Now faltaban detalles como subtítulos, control del color, falta de sincronización entre imagen y sonido en algún pasaje, o el cartel final de la película. Aun así, recomiendo que se proyecte el cortometraje en la mejor pantalla de la que se disponga y que las personas involucradas en su creación inviten a quienes deseen. Si el cortometraje sigue interesando al equipo, aunque se haya terminado el tiempo del que se disponía vinculado a la asignatura, se buscarán formas de finalizar la tarea e incluso se podría participar en algún concurso.
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